estoy en la sala de espera
y la luz es demasiado blanca
me arrancaría los ojos
o me mearía en el lomo de tu deseo
para que todo no pareciera
un reciclaje de caricias
de dos niños tristes
sábado, 10 de marzo de 2007
consejo
mantén negros los ojos
no hagas preguntas
cambia las horas, gotea
que te enseñen su dolor
procura estar silenciosa
redondéate
o no escuches
no hagas preguntas
cambia las horas, gotea
que te enseñen su dolor
procura estar silenciosa
redondéate
o no escuches
sábado, 3 de marzo de 2007
en la terraza más alta
desde la terraza más alta
he querido saltar,
de pie subí por la escalera
trasera, la de
servicio, y en la puerta
escuché la risa en
mis habitaciones, y esto me desalentó.
un cadáver
justo depués del desayuno, lo hubieras
soportado mal
ingeborg bachmann
he querido saltar,
de pie subí por la escalera
trasera, la de
servicio, y en la puerta
escuché la risa en
mis habitaciones, y esto me desalentó.
un cadáver
justo depués del desayuno, lo hubieras
soportado mal
ingeborg bachmann
si fuera preciso
no era el sexo gramatical

no eran los golpes intencionados del aire
ni el silencio de las barcas
no eran mis ganas
ni las tuyas
qué podía hacer
si en la siesta de los depredadores
no había aposento
era la piel caliente
era la sal en la nariz
no eran las súplicas a la muerte de leopoldo
ni siquiera
el sexo gramatical de cristina
no importaban las niñas que juegan
al lomo de sus versos
las poéticas del abandono
o los otros nombres que ya no me matan
estaban de más
era la respiración clavada en la oreja
era mi carne
era tu carne
y pocas cosas de qué hablar
ni el silencio de las barcas
no eran mis ganas
ni las tuyas
qué podía hacer
si en la siesta de los depredadores
no había aposento
era la piel caliente
era la sal en la nariz
no eran las súplicas a la muerte de leopoldo
ni siquiera
el sexo gramatical de cristina
no importaban las niñas que juegan
al lomo de sus versos
las poéticas del abandono
o los otros nombres que ya no me matan
estaban de más
era la respiración clavada en la oreja
era mi carne
era tu carne
y pocas cosas de qué hablar
saludo a panero
hombre normal que por un momento
cruzas tu vida con la del esperpento
has de saber que no fue por matar al pelícano
sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros
y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada
de demonio o de dios debo mi ruina.
leopoldo maría panero
cruzas tu vida con la del esperpento
has de saber que no fue por matar al pelícano
sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros
y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada
de demonio o de dios debo mi ruina.
leopoldo maría panero
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